Pensiones No Contributivas
Son prestaciones económicas del Sistema de Seguridad Social a las que pueden acceder aquellos españoles y nacionales de otros países, con residencia legal en España, que hayan cotizado a la Seguridad Social o en caso de que lo hayan hecho haya sido durante un tiempo inferior al mínimo establecido para tener derecho a una pensión contributiva, y siempre que carezcan de recursos económicos para su subsistencia.
Existen dos tipos de pensiones no contributivas:
- De jubilación
- De incapacidad
El reconocimiento de estas pensiones da lugar a prestaciones económicas, asistenciales sanitarias, servicios sociales complementarios y atención médico-farmacéutica.
Los requisitos necesarios para obtener una pensión no contributiva de jubilación son:
- Tener cumplidos los 65 años de edad.
- Residir legalmente en territorio nacional y haberlo hecho durante 10 años entre la fecha en la que el solicitante cumpliese 16 años y la de demanda de la pensión. De esos 10 años 2 deben haber sido consecutivos, e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud.
Los requisitos necesarios para obtener una pensión de invalidez son:
- Ser mayor de 18 años y menor de 65.
- Residir legalmente en territorio español y haberlo hecho durante 5 años, dos de los cuales deben de ser inmediatamente anteriores a los de la fecha de solicitud de la pensión.
- Tener una minusvalía o enfermedad crónica, en grado igual o superior al 65%.
- Quienes tengan reconocido una pensión de invalidez no contributiva y puedan acreditar un grado de minusvalía o enfermedad crónica igual o superior al 75%, si necesitan la ayuda de otra persona, se les podrá incrementar la pensión en un 50%.
Estas pensiones de jubilación e invalidez son incompatibles entre sí, con pensiones asistenciales, con subsidios de garantía de ingresos mínimos, con subsidios para la ayuda de terceras personas a discapacitados y con la prestación por hijo discapacitado a cargo.